Ejercicios para despertar y controlar la lengua. Hazlos frente a un espejo, con calma y sin apuro. Marca con la fono cuáles te indicó y cuántas repeticiones. Recuerda: lentos y bien hechos valen más que muchos apurados.
Siempre frente a un espejo, en un momento tranquilo del día. Empiecen con pocos y lentos. Si aparece cansancio o molestia, descansen. Marca los que indicó tu fono: no todos los ejercicios son para todos los niños.